Está formado por un tubo generalmente transparente de unos centímetros de diámetro, y tiene una graduación (una serie de marcas grabadas) desde 0 ml (hasta el máximo de la probeta) indicando distintos volúmenes. En la parte inferior está cerrado y posee una base que sirve de apoyo, mientras que la superior está abierta (permite introducir el líquido a medir) y suele tener un pico (permite verter el líquido medido). Generalmente miden volúmenes de 25 ó 50 ml, pero existen probetas de distintos tamaños; incluso algunas que pueden medir un volumen hasta de 250 ml.
Puede estar constituido de vidrio (lo más común) o de plástico. En este último caso puede ser menos preciso; pero posee ciertas ventajas, por ejemplo, es más difícil romperla, y no es atacada por el ácido fluorhídrico.
METODOLOGIA DE USO
Como todo material debe estar limpio antes de ser utilizado. Además, al ser un material volumétrico no se lo debe someter a cambios bruscos ni a altas temperaturas.
1. Asegúrese de que la probeta esté limpia.
2. Se introduce el líquido a medir hasta enrasar.
3. Si se pasó vuelque el líquido parcialmente y repita el paso 2.
4. Se vierte el líquido completamente al recipiente destino.
FUNCION: se usan para medidas de poca precisión tanto para verter como para contener.
Se utilizan para medidas de volumen que requieran poca precisión. Podemos encontrarlas de tamaños muy variados, y pueden ser utilizadas para dispensar (presentan un pico en la parte superior para facilitar el vertido del liquido), o para contener (con tapón).
Aunque no se aprecia bien en la fotografía, es una probeta que tenemos en el laboratorio.
